lunes, 10 de agosto de 2026

TOA - 34vo. Domingo - Cristo, Rey del Universo / Más de lo imaginable - Mt. 25, 31-46

Leamos

Primera Lectura: Lectura de la profecía de Ezequiel 34, 11-12. 15-17
A ustedes, mis ovejas, voy a juzgar entre oveja y oveja
Salmo responsorial: 22, 1-2a. 2b-3. 5-6 (R.: 1)
S. El Señor es mi pastor, nada me falta.
Segunda Lectura: De la 1ra. carta del apóstol san Pablo a los Corintios: 15, 20-26. 28. 
Devolverá a Dios Padre su reino, y así Dios lo será todo para todos
Eangelio: Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 31-46
Se sentará en el trono de su gloria y separará a unos de otros. 
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Primera Lectura: Lectura de la profecía de Ezequiel 34, 11-12. 15-17
A ustedes, mis ovejas, voy a juzgar entre oveja y oveja

Así dice el Señor Dios:
«Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas, siguiendo su rastro.

Como sigue el pastor el rastro de su rebaño, cuando las ovejas se le dispersan,
así seguiré yo el rastro de mis ovejas y las libraré,
sacándolas de todos los lugares por donde se desperdigaron 
un día de oscuridad y nubarrones.
Yo mismo apacentaré mis ovejas, yo mismo las haré sestear -oráculo del Señor Dios-.

Buscaré las ovejas perdidas, recogeré a las descarriadas;
vendaré a las heridas; curaré a las enfermas:
a las gordas y fuertes las guardaré y las apacentaré como es debido.
Y a ustedes, mis ovejas, así dice el Señor:
Voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carnero y macho cabrío».
Palabra de Dios.
______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Salmo responsorial: 22, 1-2a. 2b-3. 5-6 (R.: 1) 
S. El Señor es mi pastor, nada me falta.

El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar.
S. El Señor es mi pastor, nada me falta.

Me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre.
S. El Señor es mi pastor, nada me falta.

Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa.
S. El Señor es mi pastor, nada me falta.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor por años sin término.
S. El Señor es mi pastor, nada me falta.
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Segunda Lectura: Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 
15, 20-26. 28. 
Devolverá a Dios Padre su reino, y así Dios lo será todo para todos
Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos.
Si por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la resurrección.
Si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida.

Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia;
después, cuando él vuelva, todos los que son de Cristo; después los últimos,
cuando Cristo devuelva a Dios Padre su reino,
una vez aniquilado todo principado, poder y fuerza.

Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies.
El último enemigo aniquilado será la muerte.

Y, cuando todo esté sometido, entonces también el Hijo se someterá a Dios,
al que se lo había sometido todo. Y así Dios lo será todo para todos.
Palabra de Dios.
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Aleluya Mc 11, 9b-10ª
Bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David.
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
EVANGELIO: Lectura del santo evangelio según san Mateo 25, 31-46
Se sentará en el trono de su gloria y separará a unos de otros.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre,
 y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria,
y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros,
como un pastor separa las ovejas de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha:
"Vengan ustedes, benditos de mi Padre; hereden el reino
preparado para ustedes desde la creación del mundo.

Porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber,
fui forastero y me hospedaron, estuve desnudo y me vistieron,
enfermo y me visitaron, en la cárcel y vinieron a verme".

Entonces los justos le contestarán: 
"Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos,
o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos,
o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?".

Y el rey les dirá: "les aseguro que cada vez que lo hicieron con uno de éstos,
mis humildes hermanos, conmigo lo hicieron".
Y entonces dirá a los de su izquierda: "Apártense de mí, malditos,
vayan al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Porque tuve hambre y no me dieron de comer, tuve sed y no me dieron de deber,
fui forastero y no me hospedaron, estuve desnudo y no me vistieron,
enfermo y en la cárcel y no me visitaron".

Entonces también éstos contestarán:
"Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo,
o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?".
Y él replicará: 
"Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con uno de éstos, los humildes,
tampoco lo hicieron conmigo".
Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna».

Palabra del Señor. 
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Reflexionemos

¿Alguna vez ha hecho algo por alguien y sólo después descubrió
que hizo mucho más por esa persona de lo que pensaba que cuando lo hizo? 
No siempre somos conscientes del bien que podríamos estar haciendo.
No siempre valoramos lo importantes que son nuestras acciones por los demás
o cuánto significa nuestra presencia para ellos.
En cierto modo, eso puede ser algo bueno, porque puede evitar que nos volvamos demasiado orgullosos o que nos tomemos a nosotros mismos demasiado en serio. 
Puede que pensemos que no sea algo bueno
porque no valoramos algo en nosotros que otros valoran mucho.
Hay veces que dejamos de hacer algo que la gente realmente valoraría porque no somos conscientes de su importancia. Podemos pensar que no estamos haciendo nada particularmente valioso, cuando en realidad podemos estar haciendo algo de valor real.

Hay dos grupos de personas en esta parábola. El primero se sorprendió al descubrir
que lo que habían hecho en la vida era mucho más significativo de lo que creían.
Sólo al final de sus vidas entendieron que sus simples actos ordinarios de bondad y consideración en realidad estaban sirviendo al Señor de Señores y Rey de Reyes. 

Descubrieron que lo que estaban haciendo había una dimensión mucho más profunda de lo que jamás habían sospechado.

Al atender a lo ordinario, en realidad estaban interactuando con lo eterno.
“¿Cuándo te vimos?…” le preguntaron al Hijo del Hombre.
Su respuesta fue: 
les aseguro que cada vez que lo hicieron con uno de éstos,
mis humildes hermanos, conmigo lo hicieron
”. Lo que hicieron de manera práctica resultó tener un significado eterno.
Al tratar con sus vecinos destrozados, problemáticos y desafortunados, en realidad estaban tratando con el Señor del Universo.
Lo que habían estado haciendo era mucho más significativo de lo que jamás hubieran podido soñar
y tuvo consecuencias mucho más allá de lo que se dieron cuenta en ese momento.

Puede resultarnos difícil darnos cuenta de que en nuestras relaciones ordinarias unos con otros,
en un sentido real estamos tratando con el Señor, y eso es especialmente cierto cuando nos enfrentamos a otros
en todo su quebrantamiento y necesidad. Es en los asuntos ordinarios y cotidianos de la vida donde estamos respondiendo al Señor.
El cuidado que alguien brinda a un familiar enfermo es un cuidado brindado al Señor, ya sea que se realice o no.
La bienvenida que damos a un extraño que se siente vulnerable en un ambiente extraño es una bienvenida dada al Señor.
La forma en que nos relacionamos con los prisioneros o ex prisioneros revela cómo nos relacionamos con el Señor.

En la parábola, Jesús no quiere decir: "Fui encarcelado sin una buena razón y me visitaron",
o no dice: "Fui encarcelado por mi testimonio del evangelio y me visitaron".
No, es mucho más simple que eso: "Estuve en prisión", punto.
No se intenta distinguir un prisionero de otro o un crimen de otro.
La forma en que tratamos a nuestros prisioneros,
independientemente de lo que hayan hecho, es un comentario de cómo tratamos al Señor mismo.
Esta lectura del evangelio no alienta la actitud de encerrarlos y tirar la llave.
La forma en que intentamos integrar a los ex prisioneros en nuestra comunidad, nuestra sociedad,
también es una declaración de cómo estamos recibiendo la venida del Señor a nosotros.
Como sociedad, ¿cuántos recursos estamos dedicando a la importante labor de ayudar a los ex presos
a encontrar un papel significativo en nuestra sociedad, para que puedan construir una nueva vida libre de delitos?



TOA - 33vo. Domingo - Úsalos o piérdelos - Mt 25, 14-15. 19-21


A primera vista, esta parábola sugiere que el tercer siervo tomó un curso de acción prudente, "Oí que eras un hombre duro, cosechando donde no has sembrado".

Los escribas y fariseos, hacia quienes se dirigía, argumentarían así "Dios exige perfección; la Ley expresa su voluntad; solo una observancia escrupulosa de la Ley ofrece seguridad. "Pero según Jesús, el camino de Dios es diferente: quiere una cosecha abundante, y la salvación viene a aquellos que están dispuestos a arriesgar todo por él. Se da un talento para dar fruto, no para estar en el banco, sin usar. Puede parecer prudente no arriesgar, pero al final no es lo que Dios espera de nosotros.

Sabemos que diferentes personas tienen habilidades muy diferentes. Una persona con un don para escuchar a otros puede no tener la habilidad para ser un buen administrador.

Alguien que es capaz de reparar una fuga o arreglar una lavadora puede no tener habilidad musical. Un maestro efectivo puede ser un mecánico sin esperanza. Aprendemos de la experiencia quién es bueno en qué, y contratamos personas en consecuencia, confiando a las personas tareas en proporción a su capacidad. También aprendemos de la experiencia cuáles son nuestras capacidades y nuestras limitaciones, y tendemos a asumir tareas que nos son posibles y evitamos tareas que no lo son.

El hombre rico en la parábola de hoy sabía las habilidades de cada uno de sus sirvientes. Antes de emprender su viaje, confió su propiedad a cada uno en proporción a su capacidad. Él solo dio tanta responsabilidad a cada uno de ellos como pudieron soportar. El que obtuvo cinco talentos de dinero fue capaz de hacerlo crecer por cinco más; el encargado de dos talentos era capaz de ganar dos más; el que obtuvo un talento podría haber hecho uno más. Los primeros dos sirvientes trabajaron de acuerdo a su habilidad. El tercero no lo hizo, y simplemente devolvió el talento que le habían dado, en lugar de lo que era capaz de obtener. Lo que lo detuvo de trabajar de acuerdo con su capacidad fue el miedo. "Tenía miedo, y me fui y escondí tu talento en el suelo".

Podemos sentir simpatía por el tercer servidor
porque, en el fondo, somos conscientes de cómo
Si el miedo nos detiene, evita que hagamos lo que somos capaces de hacer.

El miedo es una fuerza poderosa en la vida de algunos y de otros.
Puede haber muchas razones para esto. Aquellos que han experimentado
muchas críticas al crecer pueden desarrollar un enfoque temeroso de la vida.
Hay un proverbio irlandés muy familiar,  "Alaben a los jóvenes y ellos crecerán"
Lo contrario es también cierto. "Culpe a los jóvenes y los detienen"
La crítica desleal obstaculiza el crecimiento y nos dificulta alcanzar nuestro potencial. Oculta nuestro talento en el suelo. Allí permanece seguro pero inútil.

Jesús sabía del poder incapacitante del miedo en las vidas de las personas.
Es hermoso cuando le dice a la gente: "No tengan miedo". Cuando Pedro cayó de rodillas y dijo: "Apártate de mí, Señor, porque soy un hombre pecador", Jesús le dijo: "No temas, de ahora en adelante pescarás para la gente ". Cuando el miedo amenazó con detener a Pedro, Jesús lo llamó a una nueva etapa de su vida.

Jesús quiere estar presente para todos, quiere liberarnos de nuestros miedos.
Todos hemos sido invitados por el Señor para servir de los demás.

Si escondo los talentos que el Señor me ha dado, otros se verán privados.
Muchos de nosotros necesitamos un poco de aliento para poner nuestros regalos a disposición de los demás. 

Parte de nuestra vocación cristiana es dar coraje a los demás, alentarlos. Un par de versículos más allá de donde termina la segunda lectura de hoy, Pablo escribe: "Edifíquense unos a otros, como de hecho lo están haciendo". En estos tiempos difíciles para la iglesia, el ministerio de aliento es vital. Ahora no es el momento de esconder las Buenas Nuevas en el suelo por miedo. Más bien, es un momento para animarse unos a otros a compartir este tesoro para que la iglesia se convierta en todo lo que Dios lo llama.
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Lecturas Bíblias en Lenguaje Latinoamericano - Semana 33 - TOA 
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Primera lectura: Prov 31, 10-13. 19-20. 30-31
Dichoso el hombre que encuentra una mujer hacendosa:
Muy superior a las perlas es su valor.

Su marido confía en ella y, con su ayuda, él se enriquecerá;
todos los días de su vida le procurará bienes y no males.

Adquiere lana y lino y los trabaja con sus hábiles manos.

Sabe manejar la rueca y con sus dedos mueve el huso;
abre sus manos al pobre y las tiende al desvalido.

Son engañosos los encantos y vana la hermosura;
merece alabanza la mujer que teme al Señor.

Es digna de gozar del fruto de sus trabajos y de ser alabada por todos.
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Salmo Responsorial: Salmo 127, 1-2. 3. 4-5 /
 
R. Dichoso el que teme al Señor.
Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos:
comerá del fruto de su trabajo, será dichoso, le irá bien.
R. Dichoso el que teme al Señor.
Su mujer como vida fecunda, en medio de su casa;
sus hijos, como renuevos de olivo, alrededor de su mesa.
R. Dichoso el que teme al Señor.
Ésta es la bendición del hombre que teme al Señor:
"Que el Señor te bendiga desde Sión,
que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida".
R. Dichoso el que teme al Señor.
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Segunda lectura: 1 Tes 5, 1-6
Hermanos: Por lo que se refiere al tiempo y a las circunstancias de la venida del Señor, no necesitan que les escribamos nada, puesto que ustedes saben perfectamente que el día del Señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando la gente esté diciendo: "¡Qué paz y qué seguridad tenemos!", de repente vendrá sobre ellos la catástrofe, como de repente le vienen a la mujer encinta los dolores del parto, y no podrán escapar.

Pero a ustedes, hermanos, ese día no los tomará por sorpresa, como un ladrón, porque ustedes no viven en tinieblas, sino que son hijos de la luz y del día, no de la noche y las tinieblas.

Por lo tanto, no vivamos dormidos, como los malos; antes bien, mantengámonos despiertos y vivamos sobriamente.
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Aclamación antes del Evangelio: Jn 15, 4. 5
R.
Aleluya, aleluya.
Permanezcan en mí y yo en ustedes, dice el Señor;
el que permanece en mí da fruto abundante.
R. Aleluya.
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Evangelio: Mt 25, 14-30
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes. A uno le dio cinco talentos; a otro, dos; y a un tercero, uno, según la capacidad de cada uno, y luego se fue.

El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio, el que recibió un talento hizo un hoyo en la tierra y allí escondió el dinero de su señor.

Después de mucho tiempo regresó aquel hombre y llamó a cuentas a sus servidores.

Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: 'Señor, cinco talentos me dejaste; aquí tienes otros cinco, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.

Se acercó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: 'Señor, dos talentos me dejaste; aquí tienes otros dos, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.

Finalmente, se acercó el que había recibido un talento y le dijo: 'Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que quieres cosechar lo que no has plantado y recoger lo que no has sembrado. Por eso tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. Aquí tienes lo tuyo'.

El señor le respondió: 'Siervo malo y perezoso. Sabías que cosecho lo que no he plantado y recojo lo que no he sembrado. ¿Por qué, entonces, no pusiste mi dinero en el banco, para que a mi regreso lo recibiera yo con intereses? Quítenle el talento y dénselo al que tiene diez. Pues al que tiene se le dará y le sobrará; pero al que tiene poco, se le quitará aun eso poco que tiene.

Y a este hombre inútil, échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación' ".
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

O bien:
Mt 25, 14-15. 19-21
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: "El Reino de los cielos se parece también a un hombre que iba a salir de viaje a tierras lejanas; llamó a sus servidores de confianza y les encargó sus bienes. A uno le dio cinco talentos; a otro, dos; y a un tercero, uno, según la capacidad de cada uno, y luego se fue.

Después de mucho tiempo regresó aquel hombre y llamó a cuentas a sus servidores. Se acercó el que había recibido cinco talentos y le presentó otros cinco, diciendo: 'Señor, cinco talentos me dejaste; aquí tienes otros cinco, que con ellos he ganado'. Su señor le dijo: 'Te felicito, siervo bueno y fiel. Puesto que has sido fiel en cosas de poco valor, te confiaré cosas de mucho valor. Entra a tomar parte en la alegría de tu señor'.
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

TOA - 32vo. Domingo - Alerta, viene El Señor - Mt 25, 1-13

En los Evangelios, el banquete de bodas es una imagen regular de la vida eterna. Hablamos de lo desconocido en términos de lo que conocemos. Este banquete resalta la vida eterna como ese estado en el que se satisfarán el hambre y la sed más profunda en nuestras vidas, especialmente nuestra sed de amor, para Dios que es amor, como dice el Salmo Responsorial "Oh Dios, para ti mi alma está sedienta".

Pablo también habla de la vida más allá de la muerte, de ese momento en que Dios atraerá a los que han muerto y luego se quedarán para siempre con El Señor. La vida eterna significará entrar en una nueva y más completa relación con Dios y con toda la creación.
Cuando Dios nos llame, ¿estaremos listos?
La vida después de la muerte es el regalo de Dios para nosotros.
Pero, un regalo puede ser rechazado o aceptado.
Estaremos listos para este último regalo,
si durante la vida hemos aprendido a recibir los dones de Dios. 
Nuestras actitudes diarias, cotidianas,
ayudan a preparar nuestra respuesta en el momento de la muerte. 

La parábola advierte que uno puede ser excluido del banquete de la vida eterna.
Solo aquellos que estaban listos entraron con el novio a la boda.
El evangelio de hoy concluye con un llamado a "mantenerse despierto". 
Una forma importante en la que permanecemos despiertos a Dios es mediante la oración. 
En la oración, buscamos al Señor, lo deseamos, lo cuidamos y pensamos en él. 
Orar es ser como un niño, totalmente receptivo a la presencia de Dios dentro de nosotros.

La negativa de las vírgenes prudentes a compartir puede parecer egoísta. Pero aquí no se habla  realmente de lámparas y petróleo,
sino de personas y vida. 
De actitudes frente a la invitación a compartir la esperanza.
Hay ciertas cosas que no se pueden pedir prestadas o heredar.

Nuestros padres pueden haber sido las mejores personas del mundo. 
Si es así, es una bendición sin medida. Pero a pesar de todo, no se puede dar por sentado que nos convertiremos automáticamente en hombres y mujeres decentes, similares a ellos. Podemos aprender el uno del otro, inspirarnos unos a otros, pero en último análisis modelamos nuestro propio destino, nos construimos nosotros mismos.
La personalidad no puede ser transferida o prestada.
Debemos construirla para nosotros mismos.
Lo mismo pasa con la fe. Se les recuerda a los padres y otras personas que es su responsabilidad entregar la fe a la generación más joven.

Pero la fe no es como una granja de tierra o un legado. No puede ser heredado por un padre a un niño.
Sí, todo tipo de aliento y buen ejemplo ayuda enormemente, pero al final,
la persona joven a medida que crece hasta la madurez debe aceptar o rechazar la invitación en su propio corazón. Es su propia opción.

La llegada de sus hijos a menudo puede ser un momento decisivo para los padres jóvenes en lo que respecta a la fe. Algunos nunca parecen regresar, pero siempre recuerden que Dios tiene su propia manera de dar la bienvenida a la gente a casa, incluso si se trata de rutas inesperadas y complicadas.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Lecturas Bíblica en Lenguage Latinoamericano - Domingo 32 - TOA
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Primera lectura: Sab 6, 12-16
Radiante e incorruptible es la sabiduría;
con facilidad la contemplan quienes la aman
y ella se deja encontrar por quienes la buscan
y se anticipa a darse a conocer a los que la desean.

El que madruga por ella no se fatigará,
porque la hallará sentada a su puerta.
Darle la primacía en los pensamientos es prudencia consumada;
quien por ella se desvela pronto se verá libre de preocupaciones.

A los que son dignos de ella,
ella misma sale a buscarlos por los caminos;
se les aparece benévola y colabora con ellos en todos sus proyectos.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Salmo Responsorial: Salmo 62, 2. 3-4. 5-6. 7-8R. Señor, mi alma tiene sed de ti.
Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma.
Señor, todo me ser te añora como el suelo reseco añora el agua.
R. Señor, mi alma tiene sed de ti.

Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario.
Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios.
R. Señor, mi alma tiene sed de ti.

Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos.
De lo mejor saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios.
R. Señor, mi alma tiene sed de ti.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Segunda lectura: 1 Tes 4, 13-18
Hermanos: No queremos que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que no tienen esperanza. 
Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que, a los que murieron en Jesús, Dios los llevará con él.

Lo que les decimos, como palabra del Señor, es esto: que nosotros, los que quedemos vivos para cuando venga el Señor, no tendremos ninguna ventaja sobre los que ya murieron.

Cuando Dios mande que suenen las trompetas, se oirá la voz de un arcángel y el Señor mismo bajará del cielo. 
Entonces, los que murieron en Cristo resucitarán primero; después nosotros, los que quedemos vivos, seremos arrebatados, juntamente con ellos entre nubes, por el aire, para ir al encuentro del Señor, y así estaremos siempre con él. 
Consuélense, pues, unos a otros con estas palabras.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
O bien:
1 Tes 4, 13-14
Hermanos: No queremos que ignoren lo que pasa con los difuntos, para que no vivan tristes, como los que no tienen esperanza. 
Pues, si creemos que Jesús murió y resucitó, de igual manera debemos creer que, a los que mueren en Jesús, Dios los llevará con él.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Aclamación antes del Evangelio: Mt 24, 42. 44
R. Aleluya, aleluya.
Estén preparados, porque no saben a qué hora va a venir el Hijo del hombre.
R. Aleluya.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Evangelio: Mt 25, 1-13
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos esta parábola:
"El Reino de los cielos es semejante a diez jóvenes, que tomando sus lámparas, salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco, previsoras.  Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no llevaron aceite para llenarlas de nuevo; las previsoras, en cambio, llevaron cada una un frasco de aceite junto con su lámpara.

Como el esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.

A medianoche se oyó un grito: '¡Ya viene el esposo! ¡Salgan a su encuentro!' Se levantaron entonces todas aquellas jóvenes y se pusieron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: 'Dennos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando'. 

Las previsoras les contestaron: 'No, porque no va a alcanzar para ustedes y para nosotras. Vayan mejor a donde lo venden y cómprenlo'. Mientras aquéllas iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban listas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta.

Más tarde llegaron las otras jóvenes y dijeron: 'Señor, señor, ábrenos'. Pero él les respondió: 'Yo les aseguro que no las conozco'.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Estén pues, preparados, porque no saben ni el día ni la hora''.

TOA - 31vo. Domingo - Llamados a vivir por amor - Mt 23, 1-12

La denuncia de su tendencia a equiparar la moralidad con la ley
trajo a Jesús muchos conflictos con  los fariseos.
El fariseísmo que él critica
es la creencia de que todo lo que Dios nos pide es guardar la Ley,
haciendo obras de piedad, ayuno, oración y limosna.
Si bien esto es necesario para la vida espiritual, no lo es todo. 

Los fariseos enfatizan las cosas pequeñas
(diezmo de menta, eneldo  que es parecido al anís y el comino)
mientras descuidan los asuntos más esenciales de fe, justicia y misericordia. Ellos ponían tanto celo en esto que se volvieron legalistas. Por eso, los fariseos tendían a ser hipócritas,
un título que Jesús les otorgó con gran acierto y libertad.

La hipocresía es el deseo de esconder de los demás motivos reales o sentimientos,
es aparentar algo que no somos ni hacemos pero queremos que los otros hagan.
Los cristianos devotos con tendencia a juzgar deben antes examinar sus conciencias,
confrontándolas con las verdades evangélicas.
Cuando ejercitamos la disposición de enfrentarnos a nosotros mismos
reconociendo nuestra culpabilidad personal y social nos volvemos un regalo precioso de Dios.

Los predicadores de hoy, debemos recoger el desafío de vivir de acuerdo con lo que decimos que somos, seguidores de Cristo.
Somos, en una sola palabra, llamados a vivir por amor, amor en su sentido más profundo.

La palabra "amor" es muy conocida, pero menos comprendida y practicada. Jesús le da el verdadero significado en su vida, muerte y resurrección. Él no murió y resucitó para evitar o para excusarnos de vivir en persona su experiencia desinteresada, ¡nos invita a replicarla!
Si queremos ser redimidos, si queremos ser sus discípulos, debemos pasar por la muerte para llegar a la resurrección.
¡Debemos practicar lo que predicamos! Debemos hacer lo que decimos y vivir lo que queremos decir.

Margaret, la hija de Tomás Moro, le ruega a su padre
que ya no se oponga al rey Enrique VIII y firme el Acta de Sucesión,
ya que sólo así salvaría su vida y saldría de la cárcel.

Tomás Moro se niega a aceptar algo que él cree que está mal, dice:
"Si viviéramos en un estado donde la virtud nos enriqueciera y fuera rentable, el sentido común nos haría buenos y la avaricia nos haría santos; pero vemos que la ira, la envidia, el orgullo, la pereza, la lujuria
y la estupidez nos benefician mucho más que la humildad, la castidad,
la fortaleza y la justicia, si tengo que elegir ser completamente humano, entonces tal vez debo mantenermes firmes un poco,
incluso a riesgo de ser héroe."

Margaret todavía le suplicaba diciendo: "¿No has hecho ya acaso
todo lo que Dios quizo razonablemente que hagas?"

Su padre le respondió:
"Bueno, finalmente, no es una cuestión de razón;
finalmente es una cuestión de amor".

Este es el amor incondicional del que Cristo habló y practicó. Al final, seremos juzgados solo con ese estándar.
Nuestros esfuerzos por ir por la dirección correcta y darle significado a nuestras vidas tendrán, si somos tocados por el amor de Dios,
se expresarán a través de nuestro amor por nuestros semejantes, ese sí es un valor eterno.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Lecturas Bíblicas en lenguaje Latinoamericano, Domingo 31, Ciclo A

_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Primera lectura: Mal 1, 14–2, 2. 8-10

"Yo soy el rey soberano, dice el Señor de los ejércitos; mi nombre es temible entre las naciones.
Ahora les voy a dar a ustedes, sacerdotes, estas advertencias: Si no me escuchan
y si no se proponen de corazón dar gloria a mi nombre, yo mandaré contra ustedes la maldición".

Esto dice el Señor de los ejércitos:
"Ustedes se han apartado del camino, han hecho tropezar a muchos en la ley;
han anulado la alianza que hice con la tribu sacerdotal de Leví.
Por eso yo los hago despreciables y viles ante todo el pueblo,
pues no han seguido mi camino y han aplicado la ley con parcialidad".

¿Acaso no tenemos todos un mismo Padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios?
¿Por qué, pues, nos traicionamos entre hermanos, profanando así la alianza de nuestros padres?
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Salmo Responsorial: Salmo 130, 1.2.3 / R. Señor, consérvame en tu paz.
Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos soberbios;
grandezas que superen mis alcances no pretendo.
R. Señor, consérvame en tu paz.

 Estoy, Señor, por lo contrario, tranquilo y en silencio,
como niño recién amamantado en los brazos maternos.
R. Señor, consérvame en tu paz.
Que igual en el Señor esperen los hijos de Israel, ahora y siempre.
R. Señor, consérvame en tu paz.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Segunda lectura: 1 Tes 2, 7-9. 13
Hermanos: Cuando estuvimos entre ustedes, los tratamos con la misma ternura
con la que una madre estrecha en su regazo a sus pequeños.
Tan grande es nuestro afecto por ustedes, que hubiéramos querido entregarles, no solamente el Evangelio de Dios,
sino también nuestra propia vida, porque han llegado a sernos sumamente queridos.

Sin duda, hermanos, ustedes se acuerdan de nuestros esfuerzos y fatigas, pues, trabajando de día y de noche,
a fin de no ser una carga para nadie, les hemos predicado el Evangelio de Dios.

Ahora damos gracias a Dios continuamente, porque al recibir ustedes la palabra que les hemos predicado,
la aceptaron, no como palabra humana, sino como lo que realmente es: palabra de Dios,
que sigue actuando en ustedes, los creyentes.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Aclamación antes del Evangelio: Mt 23, 9. 10
R.
Aleluya, aleluya.
Su Maestro es uno solo, Cristo, y su Padre es uno solo, el del cielo, dice el Señor.
R. Aleluya.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Evangelio: Mt 23, 1-12
En aquel tiempo, Jesús dijo a las multitudes y a sus discípulos:
"En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos.
Hagan, pues, todo lo que les digan, pero no imiten sus obras, porque dicen una cosa y hacen otra.
Hacen fardos muy pesados y difíciles de llevar y los echan sobre las espaldas de los hombres,
pero ellos ni con el dedo los quieren mover. Todo lo hacen para que los vea la gente.
Ensanchan las filacterias y las franjas del manto;
les agrada ocupar los primeros lugares en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas;
les gusta que los saluden en las plazas y que la gente los llame 'maestros'.

Ustedes, en cambio, no dejen que los llamen 'maestros', porque no tienen más que un Maestro y todos ustedes son hermanos.
A ningún hombre sobre la tierra lo llamen 'padre', porque el Padre de ustedes es sólo el Padre celestial.
No se dejen llamar 'guías', porque el 'guía' de ustedes es solamente Cristo.
Que el mayor de entre ustedes sea su servidor, porque el que se enaltece será humillado
y el que se humilla será enaltecido".
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Oración para pedir el Buen Humor

Concédeme, Señor, una buena digestión,
y también algo que digerir.

Concédeme la salud del cuerpo,
con el buen humor necesario para mantenerla.

Dame, Señor, un alma santa que sepa aprovechar
lo que es bueno y puro, para que no se asuste ante
el pecado, sino que encuentre el modo de poner
las cosas de nuevo en orden.

Concédeme un alma que no conozca el aburrimiento,
las murmuraciones, los suspiros y los lamentos y no
permitas que sufra excesivamente por ese ser tan
dominante que se llama: YO.

Dame, Señor, el sentido del humor.
Concédeme la gracia de comprender las bromas,
para que conozca en la vida un poco de alegría y
pueda comunicársela a los demás.
Así sea.
Autor: Santo Tomas Moro, mártir, patrón de los políticos.
_______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Un Santo para hoy: San Martín de Porres
Martín de Porres Velázquez (1579-1639), 
fue un hermano laico de la Orden de los Dominicos. 

Se le conocía por su trabajo en favor de los pobres y en especial por los enfermos. 
Estableció un orfanato y un hospital para niños. 
Se le atribuyen muchos milagros, que incluyen curas instantáneas 
y la capacidad de comunicarse con los animales. 
Fue beatificado en 1837 y canonizado en 1962. 
Es el santo patrón de las personas de raza mixta, 
barberos, posaderos, trabajadores de salud pública 
y trabajadores por la armonía racial. 

TOA - 30vo. Domingo - Ser humano y ser Santo - Mt 22, 34-40

San Pablo muestra el lado humano de la santidad al vincularse muy estrechamente con sus hermanos cristianos. La autoridad de su palabra entre los Tesalonicenses parece haber surgido de la calidad de su vida, por el ejemplo que él les dio. Su mensaje sintonizaba con sus actitudes y sus hábitos de trabajo.

Tuvo que soportar algunos problemas el el cumplimiento de su tarea, pero aún así difundía las buenas nuevas. Su palabra daba sentido a su vida, la calidad de su vida vivida a plenitud respaldó la verdad de la palabra. La gente de Salónica aceptó su mensaje y descubrió que ellos también tenían el poder de cambiar su propia visión de la vida. Pablo llama a su experiencia "vivir la alegría del Espíritu Santo" que viene del Espíritu viviente de Dios en medio de sus propias vidas.

La genuina preocupación humana que toca vidas es un sacramento efectivo del amor trascendente de Dios que nos ayuda a ver el misterio del Dios cristiano desde el punto de vista de la trascendencia e inmanencia de Dios. El amor de Dios está encarnado en lo esencial de las relaciones humanas interpersonales. La autenticidad de nuestra religión se garantiza por el valor de nuestro amor por la gente real.

Usando la imagen de la flor enraizada en el suelo que crece lentamente al transformar los elementos del suelo en nutrientes que le dan vida para alcanzar la belleza del cielo con su propia forma, color y aroma. La savia va a la raíz, el tallo, la flor y produce el perfume.
Una vida verdaderamente cristiana tiene sus raíces en la tierra y, sin embargo, alcanza también el cielo y toca el misterio de Dios vivo en amor el y perfuma con ese mismo amor la vida cotidiana.

Otro posible desarrollo podría provenir no de la reputación de los Tesalonicenses sino de Pablo que se extendía por el área circundante.
Las personas se sintieron atraídas por la fe cristiana pero más que nada por la forma en que estas personas estaban dirigiendo sus vidas.
La noticia de las buenas nuevas se difundió silenciosamente a través de personas que admiraban la forma en que vivían los cristianos.

Podemos condenar a aquellos que tienen valores poco convencionales o que viven un estilo de vida diferente porque no podemos apreciar los vacilantes esfuerzos que ellos hacen para enfrentar las luchas cotidianas con su frágil naturaleza humana. Si pudiéramos sondear las profundidades de nuestras propias historias de vida, y reconocer nuestras  limitaciones y fortalezas, podríamos desarrollar un vínculo relacional más efectivo con los demás. El don de nuestra humanidad, saboreada y apreciada, puede convertirse en espejo y ventana al misterio de Dios para nosotros mismos. Puede ser un medio de evangelización más efectivo que todo el bombo de palabras religiosas que a menudo solo refuerzan las convicciones de los perfectos "convertidos".

Había 631 reglas que proponía la ley judía y muchas personas, especialmente las personas sin educación, no podían cumplirlas o no las conocían. El pueblo judío seguía fielmente los primeros cinco libros de la Biblia hebrea, lo que llamaron la Torá. Los dos mandamientos resumen las 631 leyes que tenían que cumplir en la Torá. Armado con estos dos principios que resumen la Torá, Jesús reunió una comunidad de personajes muy diversos. Entre sus doce discípulos incluyó a un recaudador de impuestos y un fanático zelote, hombres del espectro político de extremos muy opuestos. a todos los formó en un mismo amor y aprecio por las diferencia humanas que nos hacen de todos modos hijos de un mismo padre.

Espíritu del Señor que obra en nuestras vidas, nos impulsa a conectarnos con personas de diferentes antecedentes e historias, así como con aquellos que son como nosotros. A veces esa persona a la que inicialmente encontramos extraña puede revelarnos cosas sorprendentes sobre nosotros mismos, sobre el mundo y sobre la persona. 

Tanto hoy como en la época de Mateo, los líderes en la fe debemos seguir el modelo del mismo Jesús que vino a servir y no a ser servido. No es Dios quien necesita ser defendido por las reglas, sino las viudas, los huérfanos y los extraños: el pueblo de Dios. Oremos hoy por una mayor apertura a las muchas formas en que el Señor viene a nuestras vidas.
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Lecturas en Lenguaje Latinoamericano, Domingo 30 -  Ciclo A
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Primera lectura:Ex 22, 20-26
Esto dice el Señor a su pueblo: "No hagas sufrir ni oprimas al extranjero, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto. No explotes a las viudas ni a los huérfanos, porque si los explotas y ellos claman a mí, ciertamente oiré yo su clamor; mi ira se encenderá, te mataré a espada, tus mujeres quedarán viudas y tus hijos, huérfanos.

Cuando prestes dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portes con él como usurero, cargándole intereses.

Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo antes de que se ponga el sol, porque no tiene otra cosa con qué cubrirse; su manto es su único cobertor y si no se lo devuelves, ¿cómo va a dormir? Cuando él clame a mí, yo lo escucharé, porque soy misericordioso".
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Salmo Responsorial: Salmo 17, 2-3a. 3bc-4. 47 y 51ab: R. Tu, Señor, eres mi refugio.

Yo te amo, Señor, tú eres mi fuerza,
el Dios que me protege y me libera.
R. Tu, Señor, eres mi refugio.

Tú eres mi refugio,
mi salvación, mi escudo, mi castillo.
Cuando invoqué al Señor de mi esperanza,
al punto me libró de mi enemigo.
R. Tu, Señor, eres mi refugio.

 Bendito seas, Señor, que me proteges;
que tú, mi salvador, seas bendecido.
Tú concediste al rey grandes victorias
y mostraste ti amor a tu elegido.
R. Tu, Señor, eres mi refugio.

_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Segunda lectura:1 Tes 1, 5-10
Hermanos: Bien saben cómo hemos actuado entre ustedes para su bien. Ustedes, por su parte, se hicieron imitadores nuestros y del Señor, pues en medio de muchas tribulaciones y con la alegría que da el Espíritu Santo, han aceptado la palabra de Dios en tal forma, que han llegado a ser ejemplo para todos los creyentes de Macedonia y Acaya, porque de ustedes partió y se ha difundido la palabra del Señor: y su fe en Dios ha llegado a ser conocida, no sólo en Macedonia y Acaya, sino en todas partes; de tal manera, que nosotros ya no teníamos necesidad de decir nada.

Porque ellos mismos cuentan de qué manera tan favorable nos acogieron ustedes y cómo, abandonando los ídolos, se convirtieron al Dios vivo y verdadero para servirlo, esperando que venga desde el cielo su Hijo, Jesús, a quien él resucitó de entre los muertos, y es quien nos libra del castigo venidero.
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Aclamación antes del Evangelio: Jn 14, 23
R. Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará
y haremos en él nuestra morada, dice el Señor.
R. Aleluya.
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Evangelio: Mt 22, 34-40
En aquel tiempo, habiéndose enterado los fariseos de que Jesús había dejado callados a los saduceos, se acercaron a él. Uno de ellos, que era doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la ley?"

Jesús le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el más grande y el primero de los mandamientos. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se fundan toda la ley y los profetas".

_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Nota:

Tesalónica
La antigua colonia griega situada en el actual golfo de Salónica, llamada Therma en las épocas arcaica y clásica por encontrarse edificada en el golfo de Thermas, cambió de nombre en el año 315 a.C. cuando el general macedonio Casandro le dio el de su esposa Tesalónica, hermana de Alejandro Magno. En el año 148 a.C. cayó bajo el poder de Roma y fue declarada capital de la provincia romana de Macedonia. A raíz de la batalla de Filipos del año 42 a.C. la ciudad recibió la distinción imperial que le otorgó el fuero de ciudad libre. En la antigüedad, como hoy, era un importante centro económico y comercial. Debido especialmente a su situación estratégica junto al mar, con un buen y activo puerto comercial. Y por hallarse en el camino de la Vía Ignatia. En el año 390 d.C. el emperador Teodosio mandó matar a sus habitantes, acusados de rebelión. 

El cristianismo penetró en Tesalónica con la predicación de S. Pablo, que estuvo en la ciudad en el segundo viaje, procedente de Filipos, después de atravesar Anfípolis y Apollonia (Hch 17, 1). Pablo y sus compañeros Silas y Timoteo predicaron primero en la sinagoga de los judíos durante tres sábados. “Algunos judíos se convencieron y se unieron a Pablo y a Silas, así como gran multitud de los que adoraban a Dios, y de griegos, y no pocas de las mujeres principales” (Hch 17, 14). 

Algunos grupos judíos se alborotaron con el ánimo de perseguirles, pero Jasón y algunos hermanos les ayudaron, y Pablo, Silas y Timoteo marcharon tasta Berea (Hch 17, 5-10). Entre los acompañantes de Pablo en el tercer viaje se cuentan Segundo y Aristarco, que eran de Tesalónica (Hch 20, 4). Pablo fundó una comunidad cristiana entre los que se habían convertido aceptando el Evangelio: algunos judíos y bastantes miembros procedentes de la gentilidad.

A principios del siglo IV padeció el martirio el obispo de la ciudad llamado Demetrio, hoy patrón de Tesalónica y a quien está dedicada la catedral. La Iglesia de Tesalónica, activa y misionera, envía el año 860 a Cirilo y Metodio a los países del este europeo, convirtiéndose en los primeros evangelizadores del mundo eslavo. Desde 1430 hasta 1912, Tesalónica estuvo en poder de los turcos, quienes convirtieron muchas de las bellas iglesias en mezquitas.

TOA - 29vo. Domingo - La astucia de Dios - Mt 22, 15-21

De pecador a Santo
Antes de ser llamado por Cristo como uno de sus doce Apóstoles, San Mateo era un recaudador de impuestos que operaba en una aduana, en algún lugar del norte de Galilea. Dado que esta profesión requirió que él pudiera leer, escribir y sobre todo mantener registros, estas habilidades las usaría bien al escribir su relato del evangelio de la vida y misión de Jesús. Su estilo literario, como evangelista, puede ser más artificial que el de San Lucas, pero no hay duda de que el fragmento del evangelio que acabamos de escuchar es verdaderamente dramático.

La trampa
Los impuestos cobrados por los romanos como potencia ocupante eran importantes. El impuesto pudo haber sido un impuesto de censo sobre todo hombre, mujer y esclavo entre la edad de doce y sesenta y cinco años. Era un denario que equivalía a la paga de un día. La moneda llevaba la imagen del emperador Tiberio y las palabras "Tiberio César, Augusto, hijo del divino Augusto, sumo sacerdote". Esto era considerada idólatra por los fariseos y por lo tanto ofensivo para el pueblo en general.
La pregunta a que los seguidores de los fariseos y los herodianos hacen a Jesús, en cuanto a si era permisible para los judíos rendir tributo al César, da una visión clara de la intención y la estrategia de los fariseos. Estaban tratando de llevar a Jesús a una trampa política para ponerlo en desacuerdo con las autoridades romanas, que gobernaban Israel en ese momento, o, en su defecto, a desacreditarlo delante de su propio pueblo. 

Para evitar que Jesús sospeche de su intención, los fariseos no se involucraron personalmente sino que envían a algunos discípulos a Cristo, ellos permanecen en un segundo plano porque querían que Herodianos, espías del tetrarca nombrado por los romanos de Galilea que eran sus peores enemigos, -los herodianos, abogaban abiertamente cooperar con los Romanos-  participen en el complot contra Jesús. 

Los elogios y las palabras burlonas a Jesús de parte de esta delegación, la mención de su honestidad, su audacia, su desprecio por el estatus de ricos e injustos, su preferencia por los pobres, toda esta falsa adulación de personas que normalmente eran hostiles a él sólo resalta la hipocresía de sus elogios. 

Entonces la trampa surgió: "¿cuál es tu propia opinión? ¿Es lícito pagar impuestos a César o no? 

"Si Cristo responde: "Paga el impuesto", entonces lo acusarían de colaborar con los opresores romanos e incurriría en el desprecio de los judíos comunes, cada uno de los cuales tenía que pagar un impuesto por el uso de los puentes, desde la edad de doce años para las mujeres y catorce para los hombres. Si abogara por no pagarlos, podría ser arrestado por sedición por parte de las autoridades romanas. 

La astucia Divina
La respuesta de Jesús, sin embargo, "da a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios", los dejó confundidos, y derrotados, se escabulleron. La respuesta de Jesús dejó el asunto en suspenso, porque no criticaba el derecho de los romanos a gobernar a Israel, ni enumeraba precisamente las cosas de César o las de Dios.

Las derechos que pertenecen a Dios y al Estado lo debe decidir la conciencia de cada individuo, dirigido al bien común. También queda la advertencia de Jesús, en el Sermón de la Montaña, de que "nadie puede servir a dos amos; no se puede ser siervo de Dios y de la riqueza al mismo tiempo "(Mt 6, 24). 

La riqueza en los primeros tiempos del AT era vista como creada por Dios, y otorgada a los patriarcas, reyes y líderes que tenían papeles de responsabilidad especial. 

Más tarde, la riqueza dejó de ser considerada como un regalo de Dios. "¡Ay de los que se unen casa a casa y campo a campo, hasta que todas partes les pertenece", Isaías advirtió (Is 5: 8), y Jesús mismo dijo: "¡Ay de los ricos! ahora tienen su recompensa" (Lc 6, 24). 

El mundo y todos sus recursos fueron creados por Dios para el beneficio de todos los seres humanos sin excepción, y por supuesto, esto se debe obtener junto con el derecho a la propiedad privada, heredada o adquirida por la empresa personal. Es tarea del gobierno buscar el equilibrio entre las políticas que ayudarán al bien común de todos los ciudadanos. Y los impuestos justos siguen siendo hasta hoy uno de los medios más comunes para lograrlo. 

Tenemos la obligación de participar en todos los campos de la vida cívica de la sociedad, pero también  tenemos que vivir y defender los principios de nuestra fe en palabra y acción en la vida política y social.
Lo que más importaba entonces e importa ahora es actuar de una manera que agrade a Dios.
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Lecturas Bíblicas en Lenguaje Latinoamericano - Semana 29 - Ciclo A
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Primera lectura: Is 45, 1. 4-6
Así habló el Señor a Ciro, su ungido, a quien ha tomado de la mano
para someter ante él a las naciones y desbaratar la potencia de los reyes,
para abrir ante él los portones y que no quede nada cerrado:
"Por amor a Jacob, mi siervo, y a Israel, mi escogido,
te llamé por tu nombre y te di un título de honor, aunque tú no me conocieras.
Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí no hay Dios.
Te hago poderoso, aunque tú no me conoces, 
para que todos sepan, de oriente a occidente, que no hay otro Dios fuera de mí.
Yo soy el Señor y no hay otro".
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Salmo Responsorial: Salmo 95, 1 y 3. 4-5. 7-8. 9-10a y c / R. Cantemos la grandeza del Señor.

Cantemos al Señor un canto nuevo, 
que le cante al Señor toda la tierra.
Su grandeza anunciemos a los pueblos; 
de nación en nación sus maravillas.
R. Cantemos la grandeza del Señor.

 Cantemos al Señor, porque él es grande, 
más digno de alabanza y más tremendo
que todos los dioses paganos, que ni existen;
ha sido el Señor quien hizo el cielo.
R. Cantemos la grandeza del Señor.

 Alaben al Señor, pueblos del orbe, 
reconozcan su gloria y su poder
y tribútenle honores a su nombre. 
Ofrézcanle en sus atrios sacrificios.
R. Cantemos la grandeza del Señor.

Caigamos en su templo de rodillas. 
Tiemblen ante el Señor los atrevidos.
"Reina el Señor". digamos a los pueblos. 
El gobierna a las naciones con justicia.
R. Cantemos la grandeza del Señor.
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Segunda lectura: 1 Tes 1, 1-5
Pablo, Silvano y Timoteo deseamos la gracia y la paz
a la comunidad cristiana de los tesalonicenses,
congregada por Dios Padre y por Jesucristo, el Señor.

En todo momento damos gracias a Dios por ustedes
y los tenemos presentes en nuestras oraciones. 

Ante Dios, nuestro Padre, recordamos sin cesar
las obras que manifiestan la fe de ustedes, 
los trabajos fatigosos que ha emprendido
su amor y la perseverancia que les da su esperanza en Jesucristo, nuestro Señor.

Nunca perdemos de vista, hermanos muy amados de Dios,
que él es quien los ha elegido. 

En efecto, nuestra predicación del Evangelio entre ustedes
no se llevó a cabo sólo con palabras, 
sino también con la fuerza del Espíritu Santo,
que produjo en ustedes abundantes frutos.
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Aclamación antes del Evangelio: Flp 2, 15. 16R. Aleluya, aleluya.
Iluminen al mundo con la luz del Evangelio reflejada en su vida.
R. Aleluya.
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Evangelio: Mt 22, 15-21
En aquel tiempo, se reunieron los fariseos para ver la manera de hacer caer a Jesús, con preguntas insidiosas, en algo de que pudieran acusarlo.

Le enviaron, pues, a algunos de sus secuaces, junto con algunos del partido de Herodes, para que le dijeran: "Maestro, sabemos que eres sincero y enseñas con verdad el camino de Dios, y que nada te arredra, porque no buscas el favor de nadie. Dinos, pues, qué piensas: ¿Es lícito o no pagar el tributo al César?"

Conociendo Jesús la malicia de sus intenciones, les contestó: "Hipócritas, ¿por qué tratan de sorprenderme? Enséñenme la moneda del tributo". Ellos le presentaron una moneda. Jesús les preguntó: "¿De quién es esta imagen y esta inscripción?" Le respondieron: "Del César". Y Jesús concluyó: "Den, pues, al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios".
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

TOA - 28vo. Domingo - Las bodas del Reino - Mt 22, 1-14

TOA, Lecturas en lenguaje Latinoamericano, 28º Domingo / Mt 22, 1-14

Isaías 25, 6-10a: El Señor preparará un festín, y enjugará las lágrimas de todos los rostros
Aquel día, el Señor de los ejércitos preparará para todos los pueblos,
en este monte, un festín de manjares suculentos, un festín de vinos de solera;
manjares enjundiosos, vinos generosos.

Y arrancará en este monte el velo que cubre a todos los pueblos,
el paño que tapa a todas las naciones.
Aniquilará la muerte para siempre.
El Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros,
y el oprobio de su pueblo lo alejará de todo el país.
-Lo ha dicho el Señor-. Aquel día se dirá: "Aquí está nuestro Dios,
de quien esperábamos que nos salvara;
celebremos y gocemos con su salvación.
La mano del Señor se posará sobre este monte."
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Salmo responsorial 22: Habitaré en la casa del Señor por años sin término.

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.
R./ Habitaré en la casa del Señor por años sin término.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo,
porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan.
R./ Habitaré en la casa del Señor por años sin término.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa.
R./ Habitaré en la casa del Señor por años sin término.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.
R./ Habitaré en la casa del Señor por años sin término.
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________


Filipenses 4, 12-14. 19-20. Todo lo puedo en aquel que me conforta.

Hermanos:
Sé vivir en pobreza y abundancia.
Estoy entrenado para todo y en todo:
la hartura y el hambre, la abundancia y la privación.
Todo lo puedo en aquel que me conforta.

En todo caso, hicieron bien en compartir mi tribulación.
En pago,
mi Dios proveerá a todas sus necesidades con magnificencia,
conforme a su espléndida riqueza en Cristo Jesús.
A Dios, nuestro Padre, la gloria por los siglos de los siglos.
Amén.
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________

Mateo 22, 1-14. A todos los que encuentren, convídenlos a la boda

En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas
a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
"El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo.
Mandó criados para que avisaran a los invitados a la boda, pero no quisieron ir.
Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran:
"Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Vengan a la boda."
Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios;
los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos.
El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos
y prendieron fuego a la ciudad.

Luego dijo a sus criados: "La boda está preparada, pero los invitados no se la merecían.
Vayan ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encuentren, invítenlos a la boda."
Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos.
La sala del banquete se llenó de comensales.
[Cuando el rey entró a saludar a los comensales,
reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:
"Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?"
El otro no abrió la boca.
Entonces el rey dijo a los camareros: "Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes."
"Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos."]
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Reflexión para el 28º Domingo de tiempo ordinario, Ciclo A

Is 25, 6-10ª: El Señor preparará un festín, y enjugará las lágrimas de todos los rostros
Salmo responsorial 22: Habitaré en la casa del Señor por años sin término
Flp 4, 12-14.19-20: Todo lo puedo en aquel que me conforta
Mt 22, 1-14: A todos los que encuentren, invítenlos a la boda
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Isaías canta con delicia la bondad, el cuidado y la protección de Yahvé.
Éstas cualidades se vuelven a tocar en el Salmo responsorial
como en la carta de Pablo a los cristianos de Filipos.
El Salmo muestra a Yahvé como pastor y anfitrión,
quién confía en Él lo siente a su lado, en el camino y en el descanso.
Pablo asegura a los cristianos de Filipo que Dios caminó a su lado toda su vida.
Esa seguridad quiere compartirla con los cristianos de la comunidad.

En el evangelio, Jesús muestra a un Dios universal, abierto,
que deja de ser exclusivo de los judíos. Mateo divide este pasaje en dos partes.
En la primera, al describir las acciones de un rey que quiere celebrar la boda de su hijo presenta el Reino de Dios. Los símbolos de autoridad asentados en Jerusalén,
giran ahora en torno a la autoridad de Jesús.

Para celebrar la boda de su hijo, el rey envía en dos oportunidades a sus “sirvientes”. Les manda notificar a los que ha invitado con anterioridad que el banquete está listo. Vengan, gocen, alégrense conmigo. En vez de eso, ellos reaccionan con desdén, indiferencia, desgano y gran violencia. Ante estas maldades, el Rey les retribuye con acciones similares. Los “siervos” simbolizan a los Profetas.

Ante esta negativa, el rey ordena a los siervos abrir la invitación a gente del “extremo de la calle” que eran tenida como falta de clase o comportamiento ético, aislados del goce de las clases altas, eran “malos y buenos”. Ellos sí responden con prontitud y gozo y la sala se llena de invitados. Es una llamada universal que borra todas las diferencias humanas y que reúne a todos en un mismo banquete gozoso. Con esto compara Jesús la voluntad salvífica sin límites de su Padre que aprovecha la hostilidad de los orgullosos para manifestarse.

La segunda parte abarca los vv. 11-14 y trae un cambio brusco de perspectiva.
Mateo toma el caso particular de los invitados al banquete y subraya la reacción de uno de los comensales. Esta parte comienza con la entrada del rey a la sala del banquete. Su entrada señala el juicio a cada uno de los invitados.

El estar adentro no da derecho automático a permanecer.
El invitado a participar del banquete debe aceptar el “vestido de fiesta”, en este caso, el don de la fe.
Este vestido es el que le falta a uno de los presentes, que aunque también invitado, no ha aceptado el ropaje adecuado,
“yo vengo como quiero, yo soy lo que soy”, no ha respondido con alegría al compromiso que acompaña a la llamada.

Su silencio ante la pregunta del rey, señala que no quiso ir por afecto al rey lo que hace ineficaz la llamada y motiva la condena del rey en un juicio instantáneo y decisivo que lo lanza a las tinieblas exteriores, donde hay llanto y rechinar de dientes. La tristeza de Yahvé ante Israel por haber rechazado la invitación se compara con la de los miembros de nuestras comunidades eclesiales que no son capaces de cumplir las exigencias de la fiesta. Los que no aceptan el amor de Dios, incapaces de producir fruto coherente con su confesión de fe, tiene el mismo destino que el que no responde.

Esta segunda parte es un llamado concreto a cada uno de los integrantes de la comunidad a tomar en serio la invitación que ya aceptaron con anterioridad. Los que responden y cumplen serán menos en número que los llamados. A Jesús no le importa el número sino la seriedad con que se debe tomar la decisión frente al Reino. Dios invita a todos a asistir al banquete de la fiesta de su Reino. El banquete del Reino es un don gratuito de Dios pero exige que cada invitado acepte su invitación de manera libre y generosa; que lleve una vida coherente con el significado de la invitación. Sólo con esas dos actitudes se puede conservar la gracia divina que aunque ilimitada nunca oprime ni reprime la libertad humana.
____________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Oración
Dios, Padre nuestro:
Te pedimos que tu gracia y tu luz
nos acompañen siempre,

que ellas nos hagan dispuestos
a obrar en todo momento
con justicia y con amor.

Quédate entre nosotros
y haz que siempre sepamos reconocerte presente
en todas las personas,

sin importar las clases sociales, credos, razas ni culturas.
Por Jesucristo.